Un caldo de ternera claro y aromático, preparado a la manera tradicional: paletilla, costilla y huesos hierven suavemente unas tres horas con verduras y especias. Es la base de sopas, risottos y pasta rellena italianos, y se congela muy bien.
Info
- Dificultad: Fácil
- Tiempo total: 3 horas y 30 minutos
- Porciones: 8 personas
Ingredientes
- Paletilla de ternera: 500 g
- Costilla de ternera (biancostato): 400 g
- Huesos de ternera: 400 g
- Apio: 1 rama
- Zanahorias: 2
- Cebollas amarillas: 100 g
- Agua fría: 4 l
- Clavos de olor: 2
- Sal fina: al gusto
- Pimienta negra en grano: al gusto
- Laurel: 2 hojas
- Perejil: 1 manojo pequeño
- Bayas de enebro: al gusto
Preparación paso a paso
- Lava y pela las zanahorias y el apio, y córtalos en trozos grandes.
- Parte la cebolla por la mitad y dórala, con el corte hacia abajo, en una sartén antiadherente durante unos minutos.
- Pon la paletilla, la costilla, los huesos, las zanahorias y el apio en una olla grande. Añade la cebolla dorada, las hojas de laurel y el perejil.
- Agrega los clavos, las bayas de enebro, la pimienta en grano y una pizca de sal.
- Cubre todo con el agua fría y lleva a ebullición.
- Baja el fuego y deja hervir suavemente durante unas 3 horas. Durante la cocción, retira con una espumadera la grasa y la espuma que suban a la superficie.
- Cuela el caldo por un colador forrado con un paño limpio, para separarlo de la carne, las verduras y las especias.
- Vuelve a poner el caldo en la olla, prueba, ajusta de sal y úsalo en tus recetas.
... ¡y ahora, a disfrutar!
Consejos
Para conseguir un caldo sabroso y aromático, empieza con agua fría y cocina a fuego bajo, manteniendo un hervor suave. Espuma la superficie con regularidad para eliminar las impurezas y obtener un caldo más claro. Para un resultado menos graso, déjalo enfriar y retira la grasa solidificada de la superficie.
Información adicional
Deja enfriar el caldo rápidamente y luego guárdalo en la nevera de 2 a 3 días o congélalo en recipientes o en porciones listas para usar. La carne cocida también está muy rica: sírvela templada con un chorrito de aceite de oliva o úsala para rellenos y ensaladas.
Sustituciones y variantes
Puedes elegir distintos cortes de ternera, vaca o pollo, incluso combinándolos para un sabor más rico. Para cambiar el aroma, añade unos granos de pimienta más o sustituye el enebro por más hierbas aromáticas. Si prefieres un sabor más suave, reduce las especias y usa sobre todo verduras y carne. Para una versión sin carne, prueba nuestro caldo de verduras.
Cómo servir
El caldo de carne se sirve caliente, solo en una taza o en un plato hondo, o como base de muchas preparaciones. Es perfecto con tortellini, cappelletti, passatelli y pasta fresca, y también para sopas y risotto. Para un toque extra, añade un poco de Parmigiano Reggiano rallado y, si quieres, perejil fresco picado.





