Una sopa caliente y sencilla, lista en media hora. Las lentejas se cuecen en caldo de verduras hasta quedar tiernas y después el cuscús se hincha fuera del fuego en solo cinco minutos. Un chorrito de aceite de oliva virgen extra y una ramita de romero rematan un plato ligero y reconfortante.
Info
- Dificultad: Fácil
- Tiempo total: 30 minutos
- Porciones: 2 personas
Ingredientes
- Caldo de verduras: 300 ml
Descubre cómo preparar caldo de verduras → - Cuscús: 100 g
- Lentejas secas: 100 g
- Sal: al gusto
- Pimienta: al gusto
- Romero: 1 ramita
- Aceite de oliva virgen extra: al gusto
Preparación paso a paso
- Vierte el caldo de verduras en una cacerola, añade las lentejas y la sal.
- Cuece a fuego medio durante 15 a 20 minutos, hasta que las lentejas estén tiernas.
- Apaga el fuego, añade el cuscús a la cacerola y remueve. Tapa con una tapa y deja reposar unos 5 minutos para que absorba el caldo.
- Desgrana el cuscús con un tenedor y rectifica de sal y pimienta.
- Sirve la sopa caliente con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y una ramita de romero.
... ¡y ahora, a disfrutar!
Consejos
Ajusta la cantidad de caldo a la consistencia que prefieras: si añades más, la sopa quedará más líquida. Esta receta usa lentejas secas: comprueba en el envase si necesitan remojo y adapta el tiempo de cocción. Las precocidas, en cambio, solo necesitan unos minutos para calentarse.
Información adicional
La sopa de cuscús y lentejas es un plato sencillo y nutritivo que une la practicidad del cuscús con las propiedades de las legumbres. Ideal para una comida ligera o una cena caliente y reconfortante, es fácil de preparar y lleva pocos ingredientes. Las lentejas aportan proteína vegetal y fibra, mientras que el cuscús aporta carbohidratos.
Sustituciones y variantes
Puedes enriquecer la sopa con zanahoria, apio y cebolla para un sabor más intenso. Para una versión especiada, prueba con cúrcuma, curry o comino. También puedes sustituir parte del caldo por tomate triturado, y obtendrás una sopa más rica y sabrosa.
Cómo servir
Sirve la sopa bien caliente en un cuenco hondo, con el aceite añadido al final, un poco de pimienta recién molida y la ramita de romero. Si quieres una comida más contundente, acompáñala con una rebanada de pan tostado.





